DE LUNES TODO EL AÑO| Mr. Mercedes, un probadita del universo policiaco de Stephen King

Por Alejandro Ortega Neri

Nombrar a Stephen King es hacer referencia inmediatamente al género del terror dentro de la literatura, sus obras como Eso o El Resplandor son sólo dos de las más famosas que han incrementado su popularidad gracias a sus adaptaciones al cine, sin embargo el rango de voces y géneros que alcanza el autor estadounidense no deja de sorprender, pues bien pasa con facilidad del terror al suspenso, a la recreación histórica, la ciencia ficción y en el caso que nos ocupa hoy, al género policiaco.

Mr. Mercedes ( PRH, 2017) es la novela con la que abra la trilogía del inspector jubilado Bill Hodges, un sesentón pasado de peso cuyo retiro permanece oscilando debido a un caso pendiente que lo vuelve a poner nuevamente en el camino de cazador de criminales.

Antes del amanecer, en una fría y lluviosa madrugada de una ciudad estadounidense, cientos de personas desempleadas esperan la apertura de una oficina de solicitudes para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Algunos han hecho fila toda la noche, otros han llegado casi al alba para formarse, entre ellos hay hombres y mujeres, y ante la falta de niñeras, hay también bebés.

De pronto, de la niebla surge un coche Mercedes que se acerca a la multitud sin aminorar la velocidad y atropella a todos aquellos que encuentra a su alcance varias veces. El asesino huye dejando algunos heridos y ocho muertos, entre ellos una madre y su bebé.Luego abandona el coche y la máscara de payaso que lleva puesta rociada de lejía para no dejar huella del ADN.

Meses después de este atentado, Bill Hodges, a cargo de ese caso y obsesionado ahora en su retiro con él,recibe una carta anónima de quien dice ser el asesino, una provocación que pondrá a Hodges y algunos espontáneos colaboradores a la caza del asesino del Mercedes, todo esto mientras esa ciudad del primer mundo cae en picada a una decadencia que llenará aún más de grises el ambiente en que Hodges buscará que Mr.Mercedes no vuelva a cometer otro crimen.

Al leer Mr. Mercedes el lector avezado a la policiaca o al noir estadounidense se podrá dar cuenta que King sigue algunas fórmulas clásicas, como el personaje del detective independiente, ex policía en retiro que regresa la jugada, la investigación financiada por una mujer atractiva y millonaria y hasta el intento de portar un sombrero a la Philipe Marlowe o a la Sam Spade, sin embargo, quizá pensando más en una estructura cinematográfica, King nos presenta a su asesino y su identidad desde el inicio, por lo que lo bueno de la novela reside en que por un lado, casi como el montaje de una peli, vamos acompañado a Hodges en la investigación y por el otro al asesino del Mercedes en la provocación.

King regala también una variedad de personajes dignos de guardar en el cajón donde se conserva lo más querido dela ficción: primeramente Bill Hodges, quien antes de la carta se pasa sus tardes viendo juegos por televisión, bebiendo whisky y jugando con una pistola que le regaló su padre, sopesando quizá la idea de un suicidio pues la adrenalina de su mundo terminó; luego aparece también Janey, la mujer madura, guapa y millonaria, hermana de la dueña del Mercedes robado con el que se cometió el crimen, quien es la que patrocinará la investigación y seducirá a Hodges; luego está Jerome, un estudiante afroamericano de 17 años que además de cortarle el césped de Hodges para ganarse unos dólares, es un súper dotado para la informática; Holly, la prima de Janey, desequilibrada mental con aptitudes envidiables también para la informática y quien dotará de arrojos la búsqueda del asesino; y Barry Hartsfield, el asesino, un joven que vive con su madre alcohólica y cuyo fantasma de su hermano muerto le atormenta.

Sumergirse en Mr. Mercedes es también zambullirse en parte de la psique de la sociedad estadounidense; hay un profundo racismo, actitudes asesinas derivadas de familias disfuncionales; ataques terroristas, violencia, mucha violencia. Sabemos que la mente de Stephen King es retorcida pero en Mr. Mercedes ese retorcimiento obedece a una realidad latente, palpable. King escribió una novela adictiva a la que le continúan Quien pierde paga y Final de guardia que incluyen también a ese trío tan variopinto como fabuloso que es Hodges, Jerome y Holly que hacen de esta primer entrega un inicio inmejorable.