DE LUNES TODO EL AÑO| Émilie du Chatelet y Gerda Taro, dos mujeres que buscaron la libertad cuando Dios se fue de viaje

Por Alejandro Ortega Neri

La historia, la literatura y el periodismo son nuestras herramientas principales para rescatar del olvido o la invisibilidad a personajes que injustamente han sido sesgadas de la memoria colectiva o bien minimizadas por sociedades a la que les interesa centrarse en los grandes nombre dejando de lado a quienes desde sus propias trincheras contribuyeron a erigir lo que hoy conocemos.

En Dios se fue de viaje (Alfaguara, 2014) la escritora mexicana Beatriz Rivas se vale pues de la literatura para efectuar esa “historia rescatada” de la que hablara Bernard Lewis, y traernos de vuelta a Émilie du Chatelet  y Gerda Taro, dos mujeres que vivieron en siglos distintos pero que a la distancia las unieron los ideales y la búsqueda de su propia libertad; la primera viviendo en el siglo XVIII sucumbiendo a la inteligencia de Voltaire con quien se mudó para estudiar el universo y el espíritu; la segunda bajo la sombra del personaje que ella misma creó, el fotógrafo Robert Capa.

La novela transcurre entre saltos en el tiempo del Cirey de 1735 al París de 1934, cuando ocurre el éxodo de cuatro amantes que ante el mundo del cual son testigos, de prejuicios, inequidades y violencia creen que Dios se fue de viaje para jamás volver. Sin embargo,creen también que la humanidad debe de entender que ese Dios está escondido en el conocimiento, en las matemáticas, en la lucha por los ideales y que es indestructible ante las convenciones o los prejuicios morales.

A Émilie du Chatelet y Gerda Tarolas une precisamente eso, la lucha por los ideales y la búsqueda de la libertad. Además de que aman y se dejan amar con vehemencia para poder encontrarse. Taro, residiendo en París, descubre en una biblioteca una carta dela du Chatelet y que hace suya, pues la carta de la científica, dice entre otras cosas lo siguiente:

“Para conseguir lo que nos proponemos, hace falta una buena dosis de fuerza de voluntad. Si somos mujeres,necesitamos el triple que los hombres. ¡Ah! Y también ser un poco caraduras para sortear las críticas. A la sociedad no le gusta que nadie se salga de los papeles establecidos; menos aún las damas. Abandonar la condición en la que supuestamente Dios nos hizo nacer, resulta un escándalo. La tacharán de libertina, le desnaturalizada; lo apuesto, así que deberá ser fuerte para aguantar las calumnias y maledicencias”.

El poder de las letras de la francesa impregnará de ímpetu a la fotógrafa alemana quien sobrevive entre la sombra del fotógrafo del momento, Robert Capa y la pesadilla del fascismo que crece a pasos agigantados por toda Europa.   

La historia de Dios se fue de viaje de Beatriz Rivas corre entra la novela histórica, la épica y la amorosa. Es un rescate de estos dos espíritus femeninos, pioneras en su quehacer.  Para valorarlas a una como una excelente mujer de ciencia y a la otra como una activista que buscó plasmar en cada una las imágenes que creo su posición ante la vida y sus avatares en el tiempo en que vivió y que además la convirtieron en una mártir dela guerra y el fotoperiodismo.

Pero es también una novela para renegar de esa idea religiosa de Dios, que se intuye desde el título mismo dela obra, pues a través de la vida de estas mujeres se debate la existencia de ese ser supremo que creó el mundo y luego lo abandonó, por tal motivo, creen los personajes y la autora que el verdadero Dios es pues la sabiduría, el conocimiento, la ciencia, la razón, que son los vehículos idóneos para llegar a eso tan ansiado que es la libertad.   Una lectura recomendable.