DE LUNES TODO EL AÑO| La Prueba; amor al estilo César Aira

Por Alejandro Ortega Neri

“Porque el amor, que no tiene explicaciones, tiene de todos modos pruebas. Claro que no son exactamente una dilación, porque las pruebas son lo único que tiene el amor. Y por lentas y complicadas que sean son inmediatas también. Y las pruebas valen tanto como el amor, no porque sean lo mismo ni equivalentes, sino porque abren una perspectiva a otra faz de la vida: a la acción”.

¿Qué estarían dispuestos ustedes a hacer para probarle a una persona su amor? Si las pruebas, como nos dice César Aira en su novelita La Prueba son lo único que tiene el amor y abren la perspectiva de la acción ¿qué harían?

Mientras lo piensan, les cuento  que en la novela, tan cortita como brutal,como nos ha acostumbrado el narrador argentino, dos chicas punks, de nombre Mao y Lenin, son las terroríficas y trágicas heroínas del relato que en apenas un poco más de 70 páginas condensa una historia profunda y que al terminarla se darán cuenta que toda la realidad se trastornó  y devino en algo inesperado para el lector, pero que para las personajes no es otra cosa que una prueba de amor.

Todo comienza cuando Marcia, una chica de 16 años, inteligente y sensata, sale de la escuela y atraviesa el lugar en el que comúnmente se reúnen los punks. A su paso, lo único que escucha es una pregunta proveniente de la voz de otra chica: “¿Querés coger?”. Cuando Marcia, desconcertada le contesta que sí está loca, Mao, quien es la que ha lanzado la pregunta le contesta que no, sino que se ha enamorado de ella y quiere demostrárselo.

 A Mao le acompaña Lenin, quien se une al trío para platicar y discutir sobre qué es ser punk,sobre el amor, el mundo y sus irrealidades. De pronto, la cotidianidad dela charla, de las teorías de cada participante, devendrá en acciones, esas pruebas que requiere el amor y es cuando se manifestará claramente el universo retorcido de Aira, pues LA PRUEBA de amor de Mao hacia Marcia abandonará toda realidad y se volverá salvaje, enferma, que arrojará saldos rojos y daños en propiedad ajena.

Leer a Aira es como subirse a un juego mecánico que en apariencia es inofensivo y cuando estás sobre él de repente te estruja y le da vuelta a tu cabeza para dejarte maltrecho. Jamás sabes lo que vendrá, pues las historias, que parecen tan normales y cotidianas,siempre son salpicadas al final de irreverencias salvajes que lo trastocan todo de una manera súbita. Y así es La Prueba,una historia de amor súbito narrada desde la mirada de la adolescencia y la juventud, esa etapa en la que no sentimos punks todo poderosos con una visión intensa del amor y unas ganas de incendiar todo para demostrar de lo que somos capaces. Magnífica.