Recuerdan al fotógrafo Eduardo Román con libro en su honor

Redacción/La Realidad 

“Eduardo Román Quezada (Conde de Juchipila, barrios y anexas -así se presentaba-)…”, y así le recordó en su texto el escritor zacatecano Víctor Hugo Rodríguez Becquer, en lectura de Ana Lilia Morones, durante la presentación del libro-catálogo “Objetos perdidos”, editado por el Instituto Zacatecano de Cultura (IZC) “Ramón López Velarde” y la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ),  en homenaje a su obra fotográfica.

El libro-catálogo de fotógrafos zacatecanos “Objetos perdidos”, que fue presentado en el Foyer del Teatro Fernando Calderón, se conforma de la participación, en textos y fotografía, de 26 fotógrafos y la obra del artista plástico Alfonso López Monreal.

Se integra además la colaboración escrita del director del IZC, Alfonso Vázquez;  el rector de la BUAZ, Antonio Guzmán Fernández; el director de Arte y Cultura de la Universidad, Cuitláhuac García Medina; la esposa de Román Quezada, Rosario Carlos, y el de Rodríguez Becquer titulado “Algo sobre el Mito Pitagórico del rollo sin fin”.

En su intervención, Alfonso Vázquez Sosa, recordó como antecedente que este trabajo impreso se deriva de una exposición de fotógrafos realizada en el Teatro Fernando Calderón y que reúne una colección de fotografías, intervenciones y textos de personas que fueron muy cercanas a Eduardo Román Quezada.

Después dio lectura a su texto con el que participa en esta publicación y en el que destaca que este catálogo da muestra del respeto que se ganó por parte de sus colegas, del reconocimiento a su labor y del interés por continuar con el trabajo que realizo entre nosotros. Es un genuino homenaje y testimonio de gratitud por todas las enseñanzas que nos siguen transmitiendo.

En el evento destacó también la presencia del director de Arte y Cultura de la BUAZ, Cuitláhuac García Medina; Rubén Ibarra Reyes, secretario general de la Universidad, así como la del director de la Fototeca de Zacatecas, Sergio Mayorga Magallanes, quien destacó la importancia de contar con una segunda parte de este ejemplar.