La eternidad por fin comienza un lunes| Microcolapsos- Cecilia Eudave

Alejandro Ortega Neri

Uno casi nunca repara en lo que puedan pensar las cosas sobre uno. Pero ahora, después de haber leído Microcolapsos (Paraíso Perdido 2017) de Cecilia Eudave, lo pensaré seriamente. Incluso no sé qué esté pensando en este momento esta computadora mientras oprimo con mis dedos gordos sus teclas. O la silla que soporta mis 90 kilos, todos los días, por más de cuatro horas. O la cámara que desenfundo en estos días fríos para hacerla capturar gente.

No lo pensaba nunca y ahora Ceciclia Eudave tiene la culpa de que esté inquieto. Y es que su librito de cuentos cortos cargados de fantasía es maravilloso. La narradora tapatía no necesita de muchas letras, sino que deja en claro que la brevedad de las palabras acompañadas de grandes ideas y talento narrativo es suficiente para crear historias estremecedoras y entrañables.

En Microcolapsos podremos aprender que los fantasmas son remordimientos, que las veces que nos despertamos en la madrugada y nos sentamos a la orilla dela cama estamos siendo observados, que las cosas tienen un sutil y bello desencanto; las sábanas blancas sufren cuando dejan de ser testigos de historias de amor, que las tazas despostilladas pueden cortarnos los labios en venganza por nuestro actuar violento, que el colchón nos pide a gritos que descubramos más allá del lado en que descansamos, que el buró nos odia por no cubrirlo con posavasos y que las pistolas terminarán siendo más útiles que los celulares.

Pero también podemos reflexionar sobre esos “cinco minutos” siempre existentes para todo, fundamentales en unos casos, aciagos para otro. Y pensar con ironía sobre el mundo que habitamos,preguntarnos si estamos muertos y vivimos en un infierno o ser advertidos de que todo puede ser posible. Podemos aprender, igualmente, sobre el  poder de la palabra ficción, e ignorar si nuestra vida es eso o bien, las relaciones que entablamos con nuestros seres.

Los microcolapsos de Eudave son breves pero contundentes. Te estrujan, y si te descuidas, pueden noquearte. Son vertiginosos y seguramente caerás ante ellos, serás presa del desencanto, de lo insólito, de las advertencias de este mundo. Eudave no necesita más, ha creado un grandísimo libro de 52 páginas que al terminar querrás volver a leerlo, como me pasó a mí.

Muchas veces las mesas de novedades te deslumbran, los nombres de los escritores reconocidos ahí parecen cincelados con letras de oro que captan nuestra mayor atención, sin embargo en reductos más pequeños, independientes, como la editorial Paraíso Perdido,encontramos joyas como Microcolapsos de Cecilia Eudave que merece la pena ser leído y re leído, las veces que sea necesario. Sin duda, una de mis grandes lecturas del año.