DE LUNES TODO EL AÑO| Una carga de ficción para una cruda realidad

Por Alejandro Ortega Neri

Todo comenzó cuando Nellie, que se creía la jefa del grupo, les ordenó a los demás que la siguieran a la taquería. Ahí, Sabino tenía que poner su cara de “zanahoria”, un gesto que provocara el milagro de que alguien les regalara los Sagrados Tacos del día. Sin embargo,ante el regaño de los taqueros, y el poco efecto de la cara de Sabino, Nellie decidió tomar el teléfono celular de uno de los comensales y salir corriendo,sin saber que pertenecía a uno de los Secretos, quien además traía en el celular una foto comprometedora. Con esto llegaron los problemas, pero también unos días de intensa ficción debido al encuentro con Willy, una de las visitas más insólitas a Puerto Ficción.

Sobre esta historia gira Un viaje cósmico a Puerto Ficción,  la primera novela de corte infantil del escritor jalisciense Juan Pablo Villalobos, editada por el Fondo de Cultura Económica y perteneciente a la colección “A la orilla del viento” en su tiraje de 2008 e ilustrada magistralmente por Mariana Villanueva.

Pudiera decirse que en Un viaje cósmico… se condensan algunos de los intereses narrativos y de personajes que Villalobos ha manifestado en sus magníficas novelas editadas en Alfaguara; vuelve a los niños como personajes principales moviéndose en un espacio brutal, como lo hiciera con Tochtli en Fiesta en la Madriguera,  a las visitas de otra dimensión como lo narrara en Y si viviéramos en un lugar normal,a los perros y los tacos como en Te vendo un perro y a la intriga como en No voy a pedirle a nadie que me crea.

En este primer libro infantil Villalobos vuelve a pintar, con su humor, la cruda realidad que padecen muchos niños y que mejor que hacerlo con una alta dosis de ficción. Pues Sabino,Sabina y Nellie son huérfanos que viven en la calle, que pasan hambre diario, misma que se manifiesta también en forma de perro negro con Boris, y que entre sus sueños más inmediatos está comer los Sagrados Tacos de suadero, pero sin cilantro para Sabina, quien hace de narradora. Los niños, de 12 años, conviven con el Profe, un raterillo de poca monta que habla en su propio idioma y que tiene como aliada a Isadora, una gaviota que la hace de paloma mensajera.

Todos se ven envueltos en una trama de mucha ficción, pues conocen a Willy, una mantarraya con manos y pies que habla pero tiene problemas con la “r”. Toparse con este ser cambiará sus días y los conllevará a enfrentarse a grupos de dudosa reputación como los Secretos, situación que tendrán que enfrentar echando mano de su ingenio.

La primera novela infantil de Villalobos no decepciona, porque con sus dotes de excelente narrador sabe matizar el mundo injusto y brutal de los niños de la calle por medio del humor que lo caracteriza y porque se centra además en la ternura e inocencia infantil que es la principal arma para construir mundos llenos de ficción que sirven como paliativos contra el exceso de burda realidad.

Un viaje cósmico a Puerto Ficción es un muy buen aterrizaje en el terreno de la literatura infantil. Bienvenido Juan Pablo.

Foto: Alejandro Ortega Neri