PREFERIRÍA NO HACERLO| 2019, año de retos para la cultura en Zacatecas

Por Alejandro Ortega Neri

El 2019 será un año difícil para la cultura en Zacatecas, pero a la vez se vislumbra como un gran reto, esto debido al recorte presupuestal de la federación que ha obligado ya a mover el calendario anual de eventos que tiene el Instituto Zacatecano de Cultura, que mediante su director Alfonso Vázquez Sosa, ha declarado que a pesar de la situación se buscará y trabajará en seguir presentando eventos de la misma o mayor calidad que se han venido ofreciendo en la presente administración.

Ante el desconcierto de las partidas presupuestales, el primer evento fuerte que ha sufrido ya un retraso es el Encuentro Regional de Narrativa de Centro Occidente, que algunos años se hacía a finales de enero, el año pasado en febrero y que ahora se recorrió hasta marzo, cuando, aseguran, servirá como un homenaje a escritoras en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Pero quizá el reto más fuerte para el IZC venga en abril, para la fiesta cultural más importante del año y la entidad. Es ahí cuando se verá la fortaleza, el ingenio y las capacidades de gestión de la instancia gubernamental, y también servirá para que sus asesores externos se “pongan las pilas” para garantizar, lo que promete el director, la misma calidad con menos dinero.

Otro factor importante es que para los programas culturales el IZC ya no fungirá como intermediario, pues con el nuevo gobierno federal se ha buscado eliminar esa figura sobre todo para poner el dedo en la llaga de la corrupción que también se genera a manos llenasen el mundo de la cultura. Por una parte pudiera ser lamentable que algunos apoyos se perdieran, pero por otra puede ser interesante para que ese apoyo llegue a quién sí lo merecen aunque no sean amigos, compadres o familiares delos convocantes.

Pero mientras el IZC se re acomoda y espero que lo vea como un buen reto, los creadores y espacios independientes son los que no descansan, pues desde que inició el año los eventos y proyectos no paran, son los que mantienen viva la escena y por los que siente el pulso delo que pasa en materia artística en Zacatecas.

Ellos han demostrado que el paternalismo institucional puede ser mínimo, aunque lo bueno sería que ante la reducción del capital, tanto Estado como espacios independientes crearan una simbiosis fuerte para seguir insuflando vida a la cultura en Zacatecas, pero también, por favor, sin amiguismos y favoritismos, porque hay cada apoyo que se entrega a ciertos personajes que escribir de ellos, como dijera el Bartleby de Melville, “preferiría no hacerlo”.