DE LUNES TODO EL AÑO| Manuel del buen promotor; la lectura se debe contagiar

Por Alejandro Ortega Neri

Mi mente no recuerda –ayúdenme, por favor- ser testigo de una “Estrategia Nacional de Lectura” en los últimos sexenios. Menos en el pasado, en el que Enrique Peña Nieto dio cuenta de no haber leído ni tres libros en su vida y el Secretario de Educación decía “ler”. 

El programa presentado ayer en Mocorito, Sinaloa,  por Paco IgnacioTaibo II y Adrés Manuel López Obrador suena esperanzador. Además del hábito dela lectura, sí creo que el precio de los libros muchas veces influye como un obstáculo de la misma. Si llegan los libros baratos como ya lo demostró PIT II con la brigada Para leer en libertad, quedará que la otra parte haga la chamba,los promotores, los maestros, los padres de familia, los amigos. Y es por eso que recordé  el Manual del buen promotor (Conaculta, 2012) de Felipe Garrido, una guía idónea para emprender la promoción de la lectura y la escritura en vísperas de convertir a México en un país de lectores.

Con una amplia carrera dentro de la Academia Mexicana de la Lengua y autor de más de 60 libros, el interés por la promoción de la lectura llevó a Felipe Garrido a fundar el Programa Nacional de Salas de lectura y a dirigir “Libros del Rincón” de la Secretaria de Educación. Justamente de esa experiencia nace Manual del buen promotor que se preocupa, mediante una serie de ensayos breves y algunos ejemplos, de fungir como guía para todos aquellos interesados en el acto amoroso de promover la lectura y la escritura.

Partiendo de su experiencia lectora y de la de aquellos que lo formaron, Garrido acompaña sus reflexiones con ejemplos que diseccionan los mecanismos de la lectura y brinda conceptos fundamentales sobre el acto de leer, uno de ellos es el vínculo necesario entre la lectura y la escritura que se asemeja, dice, al de escuchar y hablar.

Y es que, dice el autor, los programas y los promotores de lectura se concentran siempre en la actividad de leer  pero dejan de lado el de la escritura, empero, ésta es la otra cara de la moneda porque además mediante ella se construye y ejercita el pensamiento crítico y el conocimiento.  “La escritura – escribe –  es un medio para expresarnos y comunicarnos. Ya demás saca a la luz nuestra vida interior: la convierte en textos; en objetos ajenos a nosotros en los que fijamos lo pensado y sentido, en los que podemos juzgar y rectificar nuestras palabras”.  Por lo que para Garrido, y para todos aquellos dedicados a la promoción, la escritura se debe aprovechar pues para formar lectores, “es una estrategia necesaria”.

Otro factor importante que se expone en el manual es que una de las maneras más efectivas para promover la lectura es a través del contagio. Si el maestro no lee, si los padres de familia no leen, los amigos, será difícil propagar ese hermoso virus. “El gusto por la lectura no se enseña –como se enseñan las tablas de multiplicar-; se transmite, se contagia. Un lector es alguien que, además de leer por necesidad todo lo necesario para estudiar o trabajar y vivir en un mundo que ha sido construido sobre la palabra escrita, lee y escribe también por el puro placer de hacerlo” escribe Garrido.

El Manual de Garrido puede convertirse entonces en una herramienta o un arma más para la panoplia que ayuden a crear lectores. Lo esencial está en que quien pretenda hacerlo tendrá que ser un avezado lector, sino lo es,seguramente la empresa será infructuosa.  Con el Manual se pueden tumbar falsas actividades de animación de la lectura, falsos tabúes sobre el precio de los libros.

 Lo que sí deja muy claro el señor Garrido es que los primeros promotores de la lectura y escritura deberían ser los padres de familia, pues el hogar es el mejor sitio para formar lectores y escritores. Pero no le quita el peso tampoco a los profesores, quienes deben ser los segundos promotores, pero no serán lo suficientemente buenos si no son lectores autónomos. “Nada más abominable ni más perjudicial que un padre de familia, un profesor, un bibliotecario, un promotor que imponga a sus hijos, sus alumnos,la gente que lo sigue, una lectura que él no conoce”.

Así que todos a leer y buscar,por qué no, el Manual del buen promotor.Una guía para promover la lectura y la escritura de Felipe Garrido, que por cierto tiene un precio baratísimo. Un libro obligado para todo maestro,profesor, bibliotecario y promotor quien tenga la intención de propagar la pasión de caminar y construir mundos diferentes mediante la lectura y la escritura.