DE LUNES TODO EL AÑO| Mis mejores libros de 2018 y una decepción

Por Alejandro Ortega Neri

Hoy es el último día de 2018, un año en que la muerte no fue benévola con la literatura pues decidió, así sin más, llevarse a grandes artífices como los mexicanos Sergio Pitol y Fernando del Paso, y en estos últimos días al israelí Amoz Oz. Pero no mueren del todo,pues dejan un legado que quizá no nos alcance la vida para leerlo y continuarán vigentes aún y cuando nosotros ya no lo seamos. Pero a la par de estos consagrados continúan con la difícil tarea de llevarnos por otros mundos un sinfín de narradores, a los cuales, algunos de ellos me avoqué con fervor este año y que vierto aquí en una lista de lo mejor que leí. No son sólo novedades, algunos ya son viejos, otros clásicos, pero llegaron a mí porque mi paladar así lo pidió.Va pues mi lista:

Novela

1.-  Cómo me hice monja (ERA 2017) – César Aira

Cómo me hice monja del argentino César Aira no solamente sacudió la literatura hispanoamericana en 1993, sino que este 2018 sacudió también mi cabeza cuando llegó a mí en una nueva edición de bolsillo de la editorial ERA.Es un novelón. Apenas le bastan a Aira 100 páginas para crear historias que noquean, que lo agarran a uno de las solapas y lo estrujan. Quedé en shock y con una buena resaca literaria.

2.- Narcisa (SextoPiso 2017) – Jonathan Shaw

“Escribir Narcisa fue como una operación delicada sin anestesia” me dijo Jonathan Shaw cuando lo entrevisté en Febrero,y es que la Novela de este afamado artista del tatuaje es un descenso continuo al infierno. Caída en espiral. Escrita por alguien que ya lo conoce, que ha estado ahí. Una novela de amor autodestructivo, obsesivo y enfermo -¿qué granamor no lo es?- entre Narcisa e Ignácio, en el que Shaw y su narrador, Cigano,oscilan entre el odio, la rabia y el amor más puro e infantil. Cada frase es un dardo envenenado, que pica sí, pero adormece suavemente porque la literatura chingona así lo hace. Comparado con Bukowski, con Kerouac, con Hemingway, con Hunter S.Thompson, aunque por la geografía de la novela, Brasil, yo le agregaría a Raduan Nassar o bien al cubano Pedro Juan Gutiérrez, Jonathan Shaw tiene su fuerza propia, y ésta se manifiesta en un grito desgarrador en el que pulula literatura honesta, sincera, rabiosa y muy certera. Bienvenida Narcisa ami mundo de ficción.

3.- La Tumba (Planeta 2004) –José Agustín

Qué alegría volver a José Agustín quien se me había manifestado últimamente de diversas maneras. La tumba (1964) debe considerarse una novela de culto, un himno a la rebeldía y al frenesí de la juventud. Además, es de las primeras novelas mexicanas en las que aparece un soundtrack. Agustín es el rockstar de la literatura mexicana.

4.- Asesinato en el Parque Sinaloa (PRH 2017) – Élmer Mendoza

Élmer y el Zurdo Mendieta volvieron con todo. ¡Qué novelón! Trepidante de principio a fin. No suelta, fui incapaz de dejarla. Si en Besar al detective vimos a un Zurdo ablandadon, ahora vuelve a su estilo aunque ahogado en whisky pero decidido a aguantar madrazos con tal de ayudar a los compas. Balazos, persecuciones, falsas pistas y un final inesperado hacen de Asesinato en el Parque Sinaloa una delas mejores novelas de la saga. Élmer Mendoza es el jefe de la novela policíaca mexicana contemporánea. “No digan que no”.

5.- El seminarista (Cal y Arena 2009) – Rubem Fonseca

Fue mi primer encuentro con Rubem Fonseca y ya quiero leer todo lo que ha escrito el brasileño. 24 horas bastaron para la lectura de El Seminarista y me quedé con ganas de más. Una novela de violencia extrema, de asesinatos a sangre fría en un Brasil en el que el crimen asecha, y un personaje antihéroe entrañable, Zé, asesino a sueldo, ex seminarista, culto, lector de poesía condominio del latín que busca a toda costa la redención pero un mundo en el que el cambio es difícil. Chingona.

6.- El cartero (Anagrama 2013) –Charles Bukowski

Leí El cartero mientras buscaba el bungalow en el que vivió Bukowski en Los Ángeles. Eso hizo de la lectura algo más especial, pues recorrí sus calles mientras lo leía y en cada viejo que caminaba o descansaba en una acera con una botella en la mano imaginaba al gran Chinaski. Magistralmente cínico. El mejor libro para iniciarse en el universo Bukowski y el de su alter ego Henry Chinaski.

7.- Intimidad (Anagrama 2005) – Hanif Kureishi

Hay quienes dicen que Kureishi junto con el gran Banville merecían más el Nobel que Ishiguro, no lo sé, aunque con esta novela pienso que Kureishi merece todos los premios del mundo. Es la crisis de la etapa adulta hecha literatura con mayúsculas. Hermosamente devastadora, ambiciosa, inteligente. Fina.

8.- El móvil (Tusquets 2003) – Javier Cercas

Uno novelita breve, la primera de Cercas escrita en 1987, incluso, según el propio autor, su favorita. Es de una perfección pasmosa, metaliteratura del más alto calibre, la parodia de un escritor contada por un escritor. Chulada

9.- No voy a pedirle a nadie que me crea (Anagrama 2016) – Juan Pablo Villalobos

Juan Pablo Villalobos es una joya, su estilo tan irónico, su humor tan ibargüengoitiano hacen de su escritura única. Cada historia, cada novela de él es tremenda y No voy a pedirle a nadie que me crea es demoledora, una radiografía de México los tentáculos de la mafia de dimensiones transoceánicas. Sin duda una de mis favoritas del año y junto con Fiesta en la madriguera en el top villalobeano.

10.- Memorial Device (SextoPiso 2018) – David Keenan

Sorprende el ingenio y el conocimiento de la escena musical británica por parte de David Keenan para crear una historia ficticia de una banda que cuando acabas el libro quieres correr a escucharla. Los Memorial Device, banda de postpunk conformada por personajazos sui generis en un ambiente que despertaron la más sana envidia de Kim Gordon, la bajista de Sonic Youth. Buena primera novela del periodista musical escocés.

Cuento

11.- Árboles petrificados (Nitro Press 2016) – Amparo Dávila

Mi mejor libro de cuentos del año es sin duda Árboles petrificados dela narradora zacatecana Amparo Dávila. Me sumé a los festejos de sus 90 años este 2018 leyendo el que le valiera el Premio Xavier Villaurrutia en 1977, y el placer fue infinito. Es maravilloso, terrorífico, fantástico y tremendamente transgresor. No suelta ni deja aliento quieto. ¡Feliz cumpleaños Amparo!

Poesía

12.- Lecciones de poesía para niños y niñas inquietos (Visor 2017) –Luis García Montero

Dice Luis García Montero que el libro lo escribió para explicarle a sus hijos en qué consistía su trabajo: ser poeta. Es un librito hermoso que no sólo aclara a los niños el mundo de la poesía sino a todo aquel lector incauto, como yo, que a veces no entiende mucho de poesía. Recomendadísimo.

Periodismo, no ficción y autobiografía

13.- El Pericazo Sarniento (Cal y Arena 2017) – Carlos Velázquez

El Pericazo Sarniento de Carlos Velázquez es un librazo en el que el lagunero se deja ver como un excelente heredero del nuevo periodismo estadounidense. Es, a diferencia de sus libros de cuentos, un ensayo personal, una confesión de su amor por la cocaína, una crónica de esa adicción. Lo mejor, creo yo, es que es bastante honesta,directa, brutal. No cae en posiciones morales ni de arrepentimiento, sino que se erige con orgullo y humor como un “atascadote” de la coca. Sabe que debe siempre burlarse de él mismo para cuando la vida lo quiera hacer, él ya esté preparado, esperándola con un pase. Después de esta lectura se le debe ver a Velázquez como un compa, porque así nos cuenta su historia, como si fuéramos sus fieles amigos de party, borrando la frontera entre escritor y lector. Chingón.

14.- Elogios criminales (PRH 2008) – Julio Villanueva Chang

Si quiere saber ¿qué tiene que contar el dentista de Gabriel García Márquez? ¿Qué es lo que no puede hacer con su boca y su voz uno de los mejores tenores del mundo? ¿Cómo gobernó un alcalde ciego en Colombia? ¿Qué leía Kapuscinski en su cama? ¿Qué hacía Werner Herzog en un archivo en Perú? y ¿Cuál es el platillo soñado de uno de los mejores chefs del mundo? Tiene que leer Elogios criminales del peruano Julio Villanueva Chang, periodista curioso al que le crecen las uñas mientras tecleaba estos maravillosos perfiles. Al terminarlo sólo puedo atinar a decir, o desear, “ojalá un día haga periodismo como el de Julio Villanueva Chang…pero sin horoscopos”

15.- En el instante preciso (Roca 2015) – Lynsey Addario

Un recorrido por las guerras delos últimos años mediante la pluma y la cámara de una fotógrafa estadounidense: Lynsey Addario, premio Pulitzer de foto. Secuestrada por los soldados de Gadafi y los talibanes, corresponsal en Irak, Afganistán, Libia, Somalia y todos los lugares en los que el mundo arda y merezcan ser fotografías. Las memorias de Addario son también un grito de la mujer, pues a pesar de tener todo en su contra con cámara en mano se erige como una profesional y todo por su amor a la foto y al periodismo. Mujer, fotógrafa, periodista estadounidense y trabajando en los países más misóginos, Lynsey Addario tuvo todo para tirar la toalla y no lo hizo para no dejar al mundo sin sus imágenes y sin poder saber que la tierra sangra. Maravilloso

16.- El adversario (Anagrama 2017) – Emmanuel Carrére

Tremenda historia de no ficción de Emmanuel Carrére; un paseo por el infierno personal de Jean Claude-Romand,un maestro de la mentira capaz de matar a su familia antes de ser descubierto. Un caso escalofriante que sacudió a la sociedad francesa en 1993 y que el escritor galo reconstruye en un libro que ha sido comparado con A sangre fría de Truman Capote.

17.- El viaje inútil (DocumentA/Escénicas 2018) – Camila Sosa Villada

Una autobiografía desde la condición de escribir. La literatura como afecto, como amor propio. Fuerte,dura, de mucho carácter y con chispazos memorables, es El viaje inútil, en el que la actriz, dramaturga y poeta trans argentina Camila Sosa Villada aplica lo que ella ha llamado la trans/escritura, es huir de los lugares que la repudian para refugiarse en el único sitio de amor y salud que ha conocido, la literatura y la escritura.

Ensayo

18.- Breve historia del error fotográfico (Serieve 2009) – Clément Chéroux

Un maravilloso recorrido por los errores en la fotografía derivados de fallas en la técnica, por causas naturales y planeadas ¿Cómo pasaron de ser simples errores a fotografías históricamente apreciadas? El ensayo lo trata de responder. Bellísimo ensayo de uno de los mejores historiadores de la foto, el francés Clément Chéroux, una lectura obligada para los que hacen y estudian foto.

19.- Bob Dylan y Leonard Cohen. Poetas del rock and roll (Ediciones B 2017) – David Boucher

Un maravilloso ensayo teórico, muy académico, que desentraña la vena creativa de estos dos poetas, el contexto histórico en el que actuaron y que ayuda a entender el porqué de su importancia en la historia de la música. Imperdible para fans de Dylan y Cohen, y de los devotos de la historia cultural.

La decepción del año

20.- Tijuana: crimen y olvido (Tusquets 2010) – Luis Humberto Crosthwaite

¡Cómo extrañé a Luis Humberto Crosthwaite, carajo! A aquel de Aparta de mí este cáliz,Estrella de la calle sexta y la maravillosa Idos de la mente, una delas grandes novelas de lo que va del siglo XXI según la crítica, porque al leer Tijuana: crimen y olvido jamás me apareció su pluma, parece más bien la de un novel que logró con muchos esfuerzos sacar esa ópera prima. Una historia débil, con muchos altibajos en la narración y con un vuelco en el que el escritor al final aparece como el personaje principal. No sé qué le estaba pasando al tijuanense, no sé por qué decidió unirse al club de Bartleby y ya no escribir, pero la neta, las letras mexicanas le extrañan, chingao.