ENTREVISTA|Maritza M. Buendía: “El erotismo es una postura de vida que ayuda a cuestionar muchas cosas”

Por Alejandro Ortega Neri

Guadalajara, Jal. –Susana es una mujer mexicana de 21 años que ha emprendido un viaje iniciático ya que en México, tras la muerte de su abuela y su madre, ya no le quedan afectos. Este viaje llevará a Susana a exhibirse en los escaparates sexuales de Amberes y entregarse a quien pague para ello. Disfruta de todas las variantes del placer, incluyendo las dolorosas; goza de los olores, los sabores, de lo previsible e insospechado, de cada parte del cuerpo,en especial de los pies.

Mientras Susana se entrega enesos escaparates, en una habitación alquilada la espera Levent, un hombre que conoció en Turquía y con el cual ha iniciado una relación cuyas reglas ha impuesto ella misma: ambos van de paso, lo saben, y el tiempo que estarán juntos es indefinido.

Esta es la historia sobre la cual gira Jugaré contigo (Alfaguara 2018),la primera novela de la escritora nacida en Ojocaliente, Zacatecas, Maritza M. Buendía, que ha sido presentada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y que mediante el amor carnal y un lenguaje poético, temas usuales en la obra de la narradora, trata de descubrir los claroscuros tanto del cuerpo como del alma.

-¿Cómo hacer que el erotismo en la literatura sea sutil y no caiga en el lugar común?

– Si pensamos dentro de la literatura, podemos hablar como de una especie de catálogo de las perversiones, donde ya sabemos qué es de lo que se quiere hablar; sobre fetichisimo y voyeurismo,y para darle la vuelta a ese tipo de perversiones que ya están hasta instauradas en la literatura, pensé en el  tema de los pies, que ha sido trabajado desde la mirada del hombre hacia el pie femenino, pero que no ha sido trabajada al contrario, que sea la mujer que tenga esa fijación con los pies de un hombre.  

Fue un deseo de darle la vuelta, además de un reto que para mí fue muy interesante por el hecho de arriesgarme más con el lenguaje mismo, de crear escenas más descriptivas, poderosas en cuanto a lo sexual; decir las palabras como son pero a la vez cobijarlo todo con un manejo del lenguaje que va hacia lo poético, hacia lo simbólico, y creo que eso le da otra vertiente, porque más allá del lenguaje de los cuerpos, hay todo un entramado simbólico que lo sustenta y lo lleva hacia otra cosa.Yo diría que a la búsqueda de la identidad del personaje a partir de la fragmentación.

“Luminosa, feliz, de rostro alargado, Susana le da nueva vida a Levent:bautiza los pies con su saliva caliente y una multitud de pequeñas mordidas. Él siente un correr de escalofríos en las ingles. Por largo rato, ella relame el dedo gordo y mordisquea los demás. Como si recorriera las teclas de un cansado piano, con su lengua joven y hambrienta llena de saliva las uñas cuadradas y disparejas. Ansía acostumbrarse al sabor de Levent, a su olor a hierba machacada, a camino recorrido”, escribe la zacatecana en Jugaré contigo.

-Veo que vuelve la figura de la muñeca, que ya habías utilizado en tu libro Tangos para Barbie y Ken, ¿qué significado tiene la muñeca en un entorno erótico?

-Permite jugar, más todavía, con los desdoblamientos que tiene el personaje, con esta fragmentación del personaje ahora a nivel de personalidad. Para poder dibujar un personaje redondo, complejo hay que darle distintas aristas, distintos juegos donde no siempre tiene una cara, sino que tiene distintas caras, distintas facetas, y las muñecas me permiten hacer ese juego. Susana tiene cuatro muñecas que son sus favoritas y cada muñeca tiene su personalidad definida: la muñeca fuerte, la muñeca vanidosa, la muñeca poeta, la muñeca silenciosa, pero que en conjunto son las distintas personalidades de la misma protagonista.

“Un hechizo malvado paralizó a las muñecas de la habitación prohibida ysólo yo conozco las palabras mágicas que las harán moverse otra vez. Siento hormigas en las manos y unas ganas locas de oler su cabello, de abrazarlas,llenarlas de besos. Cuando juego en el patio, me voy caminando hasta el final de la huerta sin que Milena y la Abu se den cuenta, ahí están las muñecas”

-El tema y el título de la novela, Jugaré contigo, viene a aparecer en una etapa en la que vivimos, y, padecemos en algunos casos, la corrección política, que incluso ha pretendido censurar un clásico como Lolita, de Navokov.¿Cómo se posiciona la novela y la literatura erótica frente a la corrección política?

-Ciertamente estamos en una época de mucha violencia sexual y que todo eso ha convertido al cuerpo en un objeto más, en una cuestión mercantil;se le mutila con facilidad, se le desarticula, se le exhibe, se vuelve anónimo,pero yo sí creo que la literatura, y en particular la literatura erótica, nos puede ayudar a recuperar la capacidad de asombro, es decir, que podemos a través del uso crítico del lenguaje nuevamente articular el cuerpo. Creo que el erotismo buscaría eso, o por lo menos mi novela tratara de enfatizar en resignificar al cuerpo, volverlo único nuevamente, privado. Ese es mi deseo.

“Ella suelta el pie para tomar aire. Estira la espalda y siente las innumerables cuentas del collar de ámbar que se deslizan en medio de sus pechos. Contenta de vivir por fin este momento, de practicar las enseñanzas de Milena, con las palmas de las manos, lado a lado, aprieta y empuja los senos hacia adelante para atrapar con ellos el pie. Levent palpa el sudor y la blanda textura de esa piel, la calidez del ámbar. Cree que cede a las caricias, que se derrumba y cae rendido. Pero ella lo contiene”

-¿Cómo está la escena de la literatura erótica en México y qué viene a aportarle tu novela?

-Deseo que mi novela aporte que se piense en una especie de nuevo erotismo en la literatura. Que ayude a establecer vínculos, incluso con otras disciplinas artísticas, también como otra manera de ver el mundo. Creo que el erotismo también es una postura de vida que te ayuda a cuestionar de raíz muchas cosas. Te cimbra.  Si queremos realmente conocer la complejidad del pensamiento humano, no podemos escindir esta parte tan instintiva, pero que a la vez está relacionada con el cerebro, con el pensamiento, con la forma de actuar y de conducirse y demás. A mí me gustaría pensar eso, en términos de un nuevo erotismo dentro de la literatura que esté a la par de este contexto de violencia sexual en el que estamos, sin que necesariamente la novela se convierta en una especie de novela denuncia, sino como un acto de algo que busca conmover o abrazar, acoger mediante la literatura.

En general la literatura erótica  es un tema al que, de hecho, muchos autores luego tratan de huir de esa clasificación, pero yo estoy convencida que debemos ver al erotismo dentro de su dimensión de complejidad, porque hay muchos prejuicios  todavía en torno a la literatura erótica, que es algo condenable y cuestionable a estas alturas.

Fotos: Alejandro Ortega Neri